PSICOLOGIA EDUARDO ORTEGA

El Estigma del Prestigio

13 comentarios

el estigma del prestigio (7)El prestigio y el materialismo no funcionan, ni como visión del mundo, ni como actitud ante la vida, pensar que nuestra satisfacción deriva básicamente de lo que consumimos y poseemos.

Hemos creado una sociedad basada en valores materialistas porque en el fondo nos guiaba una visión del mundo materialista y de prestigio; “creemos que somos lo que tenemos” y sentimos que lo que podemos tocar y cuantificar es mas importante que lo que sentimos en nuestro interior.

Lo que atrae nuestra atención configura nuestro mundo. Si creemos en la belleza, tenderemos a sumergirnos en el arte, si creemos en lo material, ansiaremos acumular objetos materiales y si buscamos el prestigio, todo se reduce a un simple parámetro cuantificable y objetivo…el dinero.

Nuestro horizonte es acumular, consumir y competir.

el estigma del prestigio (1)En la visión materialista no hay lugar para lo propiamente humano y, si uno abraza esta visión con realismo acaba sintiéndose como un mero accidente en un mundo sin sentido.

Las sociedades orientadas al materialismo y al consumismo tienden a estimular el egoísmo, a minar la confianza y la cohesión social, incrementando las desigualdades.

Hemos crecido con los medios de comunicación, la televisión, la publicidad, que nos han alimentado con sus mensajes, haciéndonos creer que las marcas, el lujo, el materialismo, nos hacen diferentes. Pero no lo somos, y poco a poco lo entendemos.

El consumo materialista no satisface las verdaderas necesidades humanas. Tenemos empleos que odiamos para comprar cosas que no necesitamos

El prestigio material crea inseguridad psicológica y es contraproducente para la satisfacción personal.

No somos nuestra cuenta corriente, no somos el contenido de nuestra cartera.

¿Entonces qué somos?

el estigma del prestigio (9)Sólo somos consumidores, el producto secundario de una obsesión de vida, victimas del prestigio aspirando a diferenciarnos con el resto de consumidores.

La satisfacción personal no se basa en acumular objetos materiales…”cuanto más tienes, más vales”, generalmente el aumento de consumo va acompañado de un incremento de estrés y la disminución del tiempo libre, contacto con la familia, amigos y la naturaleza.

Nuestra guerra es existencial, nuestra gran depresión es la vida. Nuestras verdaderas necesidades van mas allá del consumismo y el materialismo. 

No somos seres materiales que tienen experiencias espirituales.

el estigma del prestigio (2)No somos espectadores pasivos en un mundo de objetos, sino co-creadores de un universo de relaciones. Nada existe sin nuestra participación.

La base de la realidad no es la materia sino la conciencia, el mundo no es una suma de objetos, es un un sinfín de redes de relaciones. Lo relacional es lo más real.

Nuestra vida se configura no tanto a través de la cosas materiales como de nuestras actitudes, de nuestras intenciones y de aquello en que enfocamos nuestra atención.

Constantemente creamos imágenes internas de nosotros mismos que, al no coincidir con la realidad, nos crean desasosiego y negatividad. Cuando nos desprendemos de las apariencias y de lo que pensamos que somos, nos encontramos con nuestro verdadero ser.

¿Como desprendernos de las apariencias y de las falsas identidades para  así rescatarnos de la degradación de la conciencia?

el estigma del prestigio (11)A través de una educación que nos ayude a desprendernos de lo que somos, o de lo que pensamos que somos.

  • Conectando con nuestro YO verdadero y nuestra suprema identidad, abandonando la imagen de prestigio.

  • Cuando creamos una imagen grandiosa de nosotros, en realidad, nos estamos empequeñeciendo.

Cuando decimos “soy esto o aquello” entramos en un callejón sin salida, en verdad no somos ni esto ni aquello, sino la conciencia de esto y de aquello. El espacio en el cual las percepciones, los sentimientos, las motivaciones y los pensamientos tienen lugar.

Cuando las personas se miran adentro y tienen suficiente conciencia para no encontrar nada, tienen vértigo y quieren aferrarse a algo tangible, de ahí surge la necesidad de ser alguien, para escapar así de…!la amenaza de descubrir que no se es nadie!

el estigma del prestigio (6)Nada puede ser más importante para una identidad flexible que la capacidad básica de despegarnos de todo…

 Dar un paso atrás

El requisito previo ala introspección y que implica  la toma de distancia de uno mismo y la desidentificación.

Todo ello implica que no debemos aspirar tanto ala construcción de una identidad sino a desmontarla.

De este modo, nuestra relación con la misma pasa a ser como la de una persona con una mascara, que, siendo una identidad, sabe que la adopta transitoriamente, como una representación teatral.

No somos lo que tenemos. En realidad, no tenemos nada más que aquello que somos.

el estigma del prestigio (4)

Psicología Eduardo Ortega 2014

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Autor: Psicología Eduardo Ortega

"Compartir, Conocer, Aprender, Crear, Escuchar, Observar, Crecer"

13 pensamientos en “El Estigma del Prestigio

  1. Hola Eduardo, el artículo me gusta pero…me atrevo a hacerte un comentario hacia las fotos que no me gustan mucho, sobre todo porque sólo aparecen mujeres… que puede asociarse al consumo y demás cuestiones que tratas. Supongo que era por seguir una coherencia estilística o quizás me ha salido la vena feminista…pero creo que esta vez no has estado muy acertado en tu elección de imágenes. Desde el cariño y el respeto absoluto. Una brazo

    • Hola Marta
      Siento mucho que las imágenes del articulo te hayan provocado esa impresión…
      respecto tu opinión al interpretarlo de esta manera, bajo ningún concepto es mi intención suscitar este tipo de especulaciones.
      soy consciente de cuales son los riesgos a los que me expongo en la eleccion de las imagenes cuando me documento y escribo, considero las opiniones de las personas respectando la visión que aportan al contenido, valoro tu criterio gracias por compartirlo conmigo, saludos.

  2. Posiblemente, en sentido estricto, el consumismo, el prestigio y el materialismo no sean un estigma universalmente aceptado como tal.
    Yo tengo el estigma de ser campesino por que nací en un lugar donde la única vivienda era la de mis padres; cuando tuve que asistir a la escuela unitaria y de apenas tres grados que funcionaba en la aldea, sin saberlo, ante mis compañeros de estudios, la maestra y la comunidad en general, yo tenía algo como una marca que me diferenciaba de los demás. Cuando terminé el tercer grado, asistí a la escuela urbana y completa que funcionaba en la cabecera del municipio; pero el estigma estaba conmigo, y tuve un alivio por que al centro educativo asistía alumnos negros procedentes de las aldeas costeras, quienes tenían el estigma de ser negros.
    Después de trabajar como peón, dos años cultivando arroz, frijoles y maíz, tenía una alcancía llena de monedas que eran mis ahorros; con eso, mis padres decidieron mandarme a la capital para que estudiara magisterio. Mi estigma se acentuó por que llegué a sentirme un espantapájaros, debido a que muchas personas se reían de mí por la forma de hablar, de vestir y mi comportamiento; pero la educación me llevó a superar lo que pudo acomplejarme: aprendí a competir con los catrines, los que tenían novias bonitas, podían ir al cine, tomar coca cola, comer helados, ir a los bailes y mucho más de lo que se aprende del mundo del consumismo, falso y destructor de los valores positivos; gané amigos, conocí casi todos los barrios de la ciudad más grande de Honduras (1960), obtuve buenas calificaciones y empecé a manifestar mi rebeldía, tal que logré el liderazgo en mi centro educativo.
    Me gradué y me fui a trabajar al departamento más lejano y pobre (La Mosquitia) donde logre identificarme con la etnia miskita por que ella también tenía un estigma: de ser “sambos” (no eran ladinos). El primer sueldo no me alcanzó para pagar lo que debía por que “necesitaba” consumir y guardar la apariencia donde trabajaba: tenía que vestir igual o mejor que los demás ya que era el director de la escuela. También tuve que quitar fiado una radio, consumiendo cerveza y aguardiente para no rebajarme tomando chicha que era la bebida típica del lugar.
    Sí, el prestigio, lo material y el consumo como cultura, me han empobrecido y han empobrecido a la humanidad.

  3. Eduardo: me ha servido mucho leer tu texto. Y lo he leído en un momento muy oportuno. Así que: felicitaciones por el contenido y agradecimiento por haberlo compartido.

  4. Es el sistema capitalista instaurado.Como bien dice en esta exposición “No somos lo que tenemos. En realidad, no tenemos nada más que aquello que somos.”

  5. el contenido me ha gustado mucho, los seres humanos somos más que el consumismo que hoy en día impera y mientras no aprendamos a valorarnos por lo que somos y no por lo que tenemos, mal nos irá, pero yo tengo fe en que lo aprenderemos y daremos un paso hacia la evolución.

  6. “…y si eres de los que no tienes, a galeras a remar” Reflexiones muy certeras Eduardo. Y necesarias para despertarnos de la anestesia y conformismo en el que estamos instalados.

  7. Excelente interpretación del mundo moderno. Parece fácil comprender esta realidad pero efectivamente desidentificarnos es difícil no imposible

  8. Interesante punto de vista y propuesta, Eduardo. Comparto tu entrada a través de Twitter y Linkedin. Un saludo. Manuel

  9. Como siempre, la elegancia personificada al exponer tus post. Me quedo con la frase: “no tenemos nada más que aquello que somos”, imagino que la crisis nos ha quitado bastante el envoltorio que nos ocultaba, y que era desconocido incluso para nosotros mismos. La pregunta es: ¿Te ha gustado lo que ves?

  10. Exacto lo que usted nos comparte, creo que los seres humanos debemos abrir nuestra consciencia hacia aquello que oculto está más allá de las apariencias, para ello es necesario discernir, ausentarnos de todo tipo de estructuras conceptuales y permitirnos sentir y percibir esa otra realidad situada en la intimidad de nuestro ser. Quiero terminar diciendo que cuando nos quitamos el velo de tantos prejuicios, aparece un sentir más auténtico de lo que realmente somos. Muchísimas gracias por darme esta oportunidad para compartir. Saludos

  11. Me ha gustado mucho el enfoque del articulo, enhorabuena!

  12. me ha gustado mucho tu artículo y el enfoque. He dado una vuelta por el blog y me parece que es muy interesante, no lo conocía pero me parece que me dejo muchas cosas en el tintero asiq volveré pronto. Acabo de empezar con un blog, tengo mucha ilusión pero aun me queda mucho por trabajar. Me interesan mucho vuestras opiniones la direccion es; http://www.crjpsicologia.wordpress.com por si os apetece pasaros a echar un vistazo. Un saludo

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